Ya más grandes conocíamos personas en la academia y en la universidad, en mi caso conoci más gente cuando participaba en el coro de la parroquia de mi distrito. Ya mucho más grande (o más adulto) conoces gente en los trabajos que realizas. Con algunos las frecuentas a otras ya no.
Nos presentabamos o presentabamos a gente personalmente. De un tiempo a esta parte la forma de relacionarnos ha cambiado. Ahora conocemos gente a través de este medio. Como ahora que ya tengo un amigo nuevo. Conversamos por e-mail. Le pregunto, me pregunta, me responde, le respondo.

Recuerdo cuando jugabamos en el coro de mi parroquia al amigo secreto, paralas fiestas navideñas. Sorteabamos los nombres y teniamos además de compartir el regalo final. Escribirnos cada semana, con un seudónimo claro. Y era gracioso los seudónimos que aparecían:
- "la chica de al lado"
- "&/FHk0"
- "yo"
- "pukuy pukuy"
- "anónimo" (ese era mío)
- "un gemido de la tarde que se ahogó en un vaso de agua por no saber nadar"
(mío también el año siguiente)
Y así otras cosas que no recuerdo excatamente ahora que las evoco, recuerdo si la emcoión de encontrar una carta para ti en un sobre hecho de papel de regalo, de papel de nacimiento, de papel de revista, y las cartas eran de los más divertidas todavía pues eran de forma de un opergamino, otras venían con una golosina, con tarjetas de amistad, o simplemente un papel grande que decía hola.
Ahora la emoción se trasladó al espacio virtual, conozco una persona por los intereses de su perfil y me parece cortés enviarle un saludo, entonces reviso mi e-mail para ver si respondió o no...
Tiene su propio encanto la comunicación por este medio.
En esto momentos tengo un amigo virtual. Voy a ver si me escribió...
